Por: Juan Conde

Una continuación necesaria

En nuestro post anterior, RD se Mueve y el transporte escolar TRAE (parte I): ¿una oportunidad para reducir los tapones? analizamos cómo la puesta en marcha del sistema de transporte escolar estatal TRAE abre una ventana para descongestionar el tráfico en Santo Domingo. Allí planteamos que esta iniciativa no debía quedarse solo en el ámbito de las escuelas públicas. Hoy, con nuevos datos y declaraciones oficiales, esa hipótesis comienza a confirmarse: el Gobierno ya trabaja en la posibilidad de integrar a los colegios privados en este sistema de movilidad.

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La pregunta que surge es clara: ¿qué significaría esto para el tránsito urbano y para el día a día de miles de familias dominicanas?

La instrucción presidencial: un paso hacia la inclusión

En agosto de 2025, el presidente Luis Abinader dio una instrucción precisa al director del INTRANT, Milton Morrison: diseñar un plan que contemple el transporte escolar para colegios privados. No se trata de un simple gesto político, sino de un reconocimiento a una realidad palpable: las zonas de mayor congestión en Santo Domingo coinciden con áreas de alta concentración de centros privados de enseñanza.

Según datos del propio INTRANT, en el polígono central del Distrito Nacional se identificaron 62 colegios privados, de los cuales 23 generan el mayor impacto vial en la ciudad. Esto significa que, aunque el número de colegios privados en esta zona no es abrumador, su capacidad de generar tapones en horas pico sí lo es.

En palabras simples: mientras no se aborde el transporte escolar de los colegios privados, el problema de la congestión estará incompleto.

El plan piloto en el polígono central

El gobierno, a través del plan RD Se Mueve, prepara un plan piloto que busca implementar transporte escolar en colegios privados, especialmente en las zonas más congestionadas del Distrito Nacional.

De acuerdo con Hoy Digital, la iniciativa contempla una fórmula tripartita:

  • El Estado, garantizando la operatividad y regulación a través del sistema TRAE.
  • Los colegios privados, integrados en el diseño y la implementación del servicio.
  • Los padres de familia, que aportarían en la sostenibilidad económica del sistema.

Este plan piloto es clave, porque permitiría medir en campo el impacto de un transporte escolar conjunto. En el polígono central, donde el tránsito es caótico entre las 6:30 y las 8:00 a.m., la entrada en operación de autobuses TRAE para colegios privados podría significar una reducción inmediata en el número de vehículos particulares circulando.

La voz de los colegios privados

La Asociación de Instituciones Educativas Privadas (AINEP), presidida por Wara González, ha manifestado apertura para trabajar con el Gobierno en esta iniciativa.

Durante reuniones recientes, AINEP reconoció que muchos colegios ya han desarrollado soluciones propias de transporte, pero de manera fragmentada. Un ejemplo es el American School of Santo Domingo, que desde 2014 mantiene un sistema privado de transporte estudiantil. Integrar estos esfuerzos en un marco regulado como el de TRAE representaría un salto de escala y de organización.

Medidas complementarias para ordenar el tránsito

Más allá de los autobuses, el INTRANT también ha anunciado medidas que buscan mejorar el tránsito en entornos escolares privados. Según datos oficiales, 23 colegios en el polígono central concentran la mayor generación de tráfico, por lo que allí se aplicarán estrategias inmediatas:

  • Rutas escolares exclusivas y compartidas.
  • Escalonamiento de horarios de entrada y salida.
  • Regulación del uso de estacionamientos en áreas escolares.
  • Señalización especial en zonas de alta concentración estudiantil.
  • Coordinación con la DIGESETT y alcaldías para garantizar el orden vial en horas pico.

RD Se Mueve: un enfoque integral

Es importante entender que esta integración no surge de manera aislada. Forma parte de la estrategia nacional RD Se Mueve, un programa que busca articular distintos modos de transporte (autobuses, metro, teleférico, bicicleta, y ahora transporte escolar) en un sistema coherente y sostenible.

De acuerdo con El Aviador, la idea es que el transporte escolar no solo alivie el tránsito, sino que también sea un instrumento de equidad social, donde tanto estudiantes de escuelas públicas como privadas tengan acceso a un servicio seguro, confiable y regulado por el Estado.

El impacto esperado en la movilidad

Si se implementa, el impacto positivo sería múltiple:

  1. Reducción de tapones en horas pico.
    Menos vehículos particulares en las avenidas principales, especialmente en Piantini, Naco, Evaristo Morales y ensanches próximos a la Kennedy y la 27 de Febrero.
  2. Mayor seguridad vial.
    Estudiantes transportados en autobuses regulados en lugar de vehículos improvisados o motocicletas.
  3. Ahorro para las familias.
    El costo compartido en un sistema regulado podría ser menor que pagar transporte privado individual.
  4. Eficiencia energética y ambiental.
    Menos vehículos en circulación implica menor consumo de combustible y reducción de emisiones.

Una oportunidad que no debe perderse

Integrar a los colegios privados al sistema TRAE es una oportunidad histórica. No solo se trata de aliviar el tránsito: es también un paso hacia un modelo de movilidad urbana más ordenado, equitativo y sostenible.

La experiencia internacional demuestra que los sistemas de transporte escolar masivo no son un lujo, sino una necesidad en ciudades con alto volumen de tráfico. En el caso dominicano, el éxito dependerá de la coordinación entre Estado, colegios y familias.

Si en la primera parte de este debate nos preguntábamos si el TRAE podía reducir los tapones, en esta segunda parte queda más claro: la verdadera transformación vendrá cuando el sistema abarque tanto a escuelas públicas como privadas.


Fuentes:


Este artículo fue corregido y modificado con la asistencia de ChatGPT y Cluade Sonnet4.


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