Por: Juan Conde

El origen: de la pasarela incómoda al símbolo urbano

Hablar de puentes peatonales es recordar esas estructuras metálicas o de hormigón que aparecieron en muchas ciudades durante la segunda mitad del siglo XX. Su propósito era simple: separar al peatón del automóvil. En el imaginario urbano, eran sinónimo de seguridad vial porque “evitaban” accidentes en avenidas de alta velocidad.

Pero en la práctica, la historia no siempre fue tan positiva. Muchos de estos primeros puentes fueron construidos sin pensar en la experiencia del usuario:

  • Escaleras empinadas y largas, imposibles para personas mayores o con movilidad reducida.
  • Ausencia de rampas, que hacía impensable el uso para ciclistas o personas con cochecitos.
  • Lugares oscuros y poco seguros, que se convertían en barreras más que en soluciones.

En ciudades como Santo Domingo, Ciudad de México o Bogotá, los peatones muchas veces prefieren arriesgarse a cruzar la calle entre autos antes que subir por un puente incómodo. Así, la estructura que debía protegerlos se convierte en un símbolo de desconexión urbana.

No obstante, estos puentes fueron el primer paso de una lógica urbana que privilegiaba al coche. Representaban el mensaje: “el automóvil tiene prioridad en la calle; el peatón debe apartarse”. Una idea que hoy se encuentra en crisis frente a la urgencia de ciudades más humanas y sostenibles.

¿Qué hace eficiente un puente de micromovilidad?

El debate actual no es si los puentes peatonales son necesarios, sino cómo deben diseñarse para responder a la movilidad del siglo XXI. Ya no hablamos solo de peatones: bicicletas, scooters eléctricos, patinetas y otros modos ligeros exigen criterios distintos.

Imagen generada con Chatgpt

Un puente eficiente para micromovilidad debe reunir varios elementos clave:

Confort de uso

El diseño debe priorizar rampas con pendientes suaves (<5%), anchos generosos que permitan el paso simultáneo de peatones y ciclistas (mínimo 4 metros en contextos urbanos densos) y superficies antideslizantes. La idea es que el usuario perciba el puente como una extensión natural de la acera o de la ciclovía.

Seguridad integral

La seguridad no se limita a separar a las personas del tráfico. También incluye:

  • Iluminación LED eficiente, que convierta al puente en un espacio habitable incluso de noche.
  • Barandas seguras y transparentes, que den sensación de protección sin encierro.
  • Cámaras o sensores inteligentes que desincentiven actos delictivos y permitan monitoreo en tiempo real.

Accesibilidad universal

Un puente que obliga a subir escaleras ya está desactualizado. Hoy se diseñan con rampas, ascensores panorámicos o plataformas mecánicas. El acceso debe ser posible tanto para una persona en silla de ruedas como para alguien en bicicleta eléctrica o con un cochecito.

Intermodalidad

La eficiencia se mide también por la conectividad. Un puente bien pensado enlaza con ciclovías, estaciones de metro o paradas de autobús. Incluso puede incluir estacionamientos seguros para bicicletas o puntos de carga para scooters eléctricos. En ese sentido, deja de ser solo un cruce y se convierte en un nodo de transporte activo.

En resumen, un puente eficiente es aquel que se diseña para la persona y no contra el automóvil. Más que una estructura aislada, funciona como parte de una red de movilidad sostenible.

El futuro: conectores urbanos de movilidad sostenible

La gran transformación que vivimos es que los puentes peatonales están dejando de ser “pasarelas incómodas” para convertirse en conectores urbanos estratégicos.

En varias ciudades del mundo, estos puentes ya no solo permiten cruzar, sino que ofrecen:

  • Espacios de convivencia: zonas de descanso, mobiliario urbano, pequeños miradores.
  • Diseño verde: integración de vegetación, techos solares, materiales sostenibles.
  • Identidad cultural: formas arquitectónicas que se vuelven íconos urbanos, parte del paisaje y del orgullo local.

Ejemplos inspiradores abundan:

  • Cykelslangen, en Copenhague, una serpiente naranja elevada que permite a los ciclistas deslizarse sin interrupciones por la ciudad.
  • La Bicycle Skyway en Xiamen, China, una autopista elevada de 7,6 km solo para bicicletas y e-bikes, con estacionamientos y accesos directos a estaciones de metro.
  • El Puente Nelson Mandela en Johannesburgo, que combina estética icónica con conectividad multimodal.

En América Latina, donde el tránsito es caótico y los índices de siniestralidad vial son altos, los puentes de micromovilidad son una oportunidad enorme. Ciudades como Santo Domingo, Bogotá o Ciudad de México podrían convertir estos corredores en símbolos de transformación urbana, promoviendo el transporte activo y reduciendo la dependencia del automóvil.

Imaginemos un futuro en el que un puente no sea un obstáculo, sino una invitación a moverse limpio y seguro. Que no solo sirva para cruzar una avenida, sino que conecte barrios, fomente la cohesión social y se convierta en un espacio público vivo.

La tendencia está clara: los puentes de micromovilidad del futuro serán multifuncionales, sostenibles y tecnológicos, integrando rampas amplias, sensores inteligentes y espacios para quedarse, no solo para pasar.

El puente peatonal del siglo XX fue un símbolo de ciudades dominadas por el automóvil. El puente de micromovilidad del siglo XXI será, en cambio, un corredor de vida urbana: inclusivo, seguro, conectado y sostenible.

Ya no basta con construir una pasarela metálica sobre una avenida; el reto está en diseñar infraestructuras que prioricen a las personas y sus formas diversas de moverse. Al hacerlo, no solo reducimos accidentes: también tejemos ciudades más humanas, limpias y resilientes.


Fuentes:

  • FHWA – Federal Highway Administration (EE.UU.): Pedestrian Bridge Design Guidelines y recursos sobre Accelerated Bridge Construction (ABC).
    👉 https://www.fhwa.dot.gov
  • NACTO – National Association of City Transportation Officials: Urban Bikeway Design Guide y criterios para infraestructura ciclista integrada.
    👉 https://nacto.org
  • Copenhagenize Design Co. – Casos de estudio sobre Cykelslangen y puentes de bicicletas en Copenhague.
    👉 https://copenhagenize.eu
  • Arup & ITDP – Reportes sobre infraestructura de movilidad activa y sostenible en ciudades globales.
    👉 https://itdp.org
  • ICLEI – Gobiernos Locales por la Sustentabilidad: experiencias en infraestructura verde y accesible.
    👉 https://iclei.org
  • Journal of Urban Mobility (Elsevier): artículos recientes sobre pasarelas peatonales, accesibilidad y micromovilidad.
  • ArchDaily – Cobertura de proyectos innovadores de puentes peatonales y ciclistas en todo el mundo.
    👉 https://www.archdaily.com
  • Xiamen Bicycle Skyway (China) – Caso documentado por The Guardian y Dezeen.
    👉 https://www.dezeen.com
  • ONU-Hábitat – Informes sobre movilidad urbana sostenible en América Latina y el Caribe.
    👉 https://unhabitat.org

Este artículo fue corregido y modificado con la asistencia de ChatGPT y Cluade Sonnet4.


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