Por: Juan Conde
Después de viajar por la Belle Époque, conocer a pioneros como Maurice Garin y recorrer la historia del Velódromo de Invierno, toca hacer una pausa y mirar a nuestro alrededor. ¿Qué tienen que ver todas estas historias centenarias con nosotros, que pedaleamos en ciudades llenas de carros, bocinas y semáforos?
Más de lo que parece.

Pedalear es parte de una historia más grande
Cada vez que sales en tu bici, no solo estás eligiendo un medio de transporte. Estás reclamando tu espacio en la ciudad. Lo mismo hicieron los primeros ciclistas de principios del siglo XX. Ellos, como tú, enfrentaron desafíos: falta de infraestructura, miradas escépticas, barreras sociales.
Lo que para nosotros puede ser una ciclovía, para ellos era una avenida de tierra. Lo que hoy llamamos ciclismo urbano, en aquel entonces era simplemente libertad sobre ruedas.

Lo que nos deja el pasado
Estas historias nos enseñan mucho:
- Que la bicicleta siempre ha sido un símbolo de independencia. Desde las mujeres de la Belle Époque hasta quienes hoy cruzan la ciudad para trabajar, estudiar o simplemente vivir con más ligereza.
- Que los espacios importan, y que lo que ocurre en ellos deja marcas. El Velódromo fue gloria deportiva, pero también silencio y dolor. Las calles de hoy también guardan memoria.
- Que el ciclismo ha sido, es y será político. Requiere decisión, estructura, respeto, pero sobre todo voluntad colectiva de cambiar la ciudad para bien.
El futuro del ciclismo empieza contigo
Vivimos un momento clave. Las ciudades están cambiando. Algunas lentamente, otras con más decisión. Pero hay algo claro: el futuro será más habitable si hay más bicicletas y menos humo.

Cada ciclista urbano que elige pedalear en vez de manejar, que respeta a peatones, que educa con el ejemplo, está creando una ciudad más humana. Una ciudad donde cabemos todos. Una ciudad que honra la historia, pero que no se queda en el pasado.
Cerramos esta serie, pero seguimos rodando
Gracias por llegar hasta aquí. Esta serie fue una mirada al pasado para entender mejor el presente. Si te gustó, compártela, coméntala, y sobre todo: sal a pedalear con otra mirada. No estás solo. Somos miles. Somos historia en movimiento.
📍 Te perdiste las otras entregas? No hay lío. Aquí te dejo cómo empezar desde el principio:
- La Belle Époque sobre ruedas: cuando la bicicleta era libertad, arte y velocidad
- Maurice Garin: el hombre que pedaleó hasta entrar en la historia
- El Velódromo de Invierno: ciclismo, espectáculo… y memoria
Este artículo fue corregido y modificado con la asistencia de ChatGPT, un modelo de lenguaje desarrollado por OpenAI.
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